Política

safeflorida | Punto de quiebre | Guaidó está vinculado a red criminal de paramilitares

Nuevos Vecinos, Madrid, España
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El máximo líder de la banda criminal Los Rastrojos, con dos de cuyos integrantes sale retratado muy sonriente el autoproclamado presidente del país, Juan Guaidó, había sido detenido en marzo en la ciudad de Valencia, estado Carabobo, luego de ingresar al país con intenciones de cometer asesinatos de dirigentes políticos.

Días antes de su captura, el ministro de Información, Jorge Rodríguez, anunció al país que la oposición venezolana había contratado más de 48 sicarios para conformar las células terroristas, con la intención de cometer asesinatos selectivos de líderes sociales y políticos de la Revolución.

Igualmente, dijo el ministro que este grupo criminal había recibido entrenamiento en Colombia por parte de alias “El Agricultor” y tenía planeados nuevos sabotajes contra el sistema eléctrico y el Metro de Caracas.

“Informamos que fue capturado el jefe paramilitar de los más buscados de Colombia: Wilfrido de Jesús Torres Gómez, alias Neco. Es uno de los jefes de sicarios ingresados por la ultraderecha desde Colombia. Solicitado con código azul por Interpol por homicidio y sicariato”, tuiteó días después el ministro Rodríguez, concretamente el 23 de marzo. Wilfrido Torres Gómez, de 40 años de edad, conocido como Necoclí, porque nació en un municipio del mismo nombre en Urabá, Antioquia, había ingresado a Los Rastrojos en año 2009 y en poco tiempo se convirtió en su máximo líder.

Al momento de ser detenido, utilizaba una cédula falsa venezolana, a nombre de Luis Eduardo Picón Gómez, que en realidad pertenece a un ciudadano nacido en diciembre de 1973, en Udón Pérez, Catatumbo, estado Zulia.

Los Rastrojos, una banda asesina conformada por al menos setenta paramilitares, es una de las cinco agrupaciones que operan en la frontera con el vecino país y junto al cartel del Golfo son las más poderosas y temidas.

El autoproclamado se retrata con criminales de la banda Los Rastrojos Detención y Golpe de Timón Tras ser detenido Necoclí, quien se presume aún está preso en una cárcel en el centro del país, la agrupación asesina pasó a ser comandada por John Jairo Durán, alias El Menor, una de las personas con las que se fotografió Guaidó.

Como segundo a bordo quedó Albeiro Lobo Quintero, alias Brother, con quien también Guaidó se tomó fotografías en una trocha del vecino país, el pasado mes de febrero cuando el partido Voluntad Popular contrató a los mercenarios para que lo trasladaran a Colombia.

Ambas fotografías fueron publicadas este jueves en el diario Colombiano El Espectador, acompañado de un amplio reportaje titulado “Las fotos de Juan Guaidó con narcoparamilitares en la frontera colombo-venezolana”. Pero luego se hicieron públicas otras fotografías que también se tomó el señor Guaidó, probablemente con la intención de anexarlas a su currículo.

El Espectador aclara que las fotos y gran parte de la información fueron suministradas por Wilfredo Cañizárez, defensor de los derechos humanos desde hace casi treinta años y actual presidente de la Fundación Progresar, una Organización no Gubernamental que hace vida en el Norte de Santander.

La policía de Cúcuta confirmó a El Espectador que tanto Durán como Lobo Quintero eran líderes de Los Rastrojos y aclararon que ambos estaban detenidos en la actualidad.

El menor fue capturado malherido el mes de junio (le dieron cuatro balazos) por la Policía Metropolitana de Cúcuta tras batirse a tiros con el grupo que sigue obedeciendo órdenes de Necoclí, a pesar de que éste esté en la cárcel.

Por su parte, El Brother , quien era buscado por Interpol por homicidio y sicariato, narcotráfico y concierto para delinquir, decidió entregarse ante las autoridades de su país, también el pasado mes de junio.

Grupos criminales Se estima que en los 421 kilómetros que comparte Norte de Santander con Venezuela hay unos 283 pasos ilegales (trochas), los cuales estarían controlados por 12 bandas criminales, según reveló el diario El Espectador el pasado 25 de julio.

La agrupación Los Rastrojos, “estuvo dirigida durante muchos años por un paramilitar apodado Cara’e vieja, quien fue abatido en un enfrentamiento con autoridades venezolanas en 2016. Desde entonces quedó al frente del grupo el paraco Necoclí”, según destaca el portal Sputnik.

Estos grupos ilegales desarrollan sus actividades delictivas tanto del lado de Colombia como también en Venezuela, sobre todo en el estado Zulia, específicamente en Casigua El Cubo y Catatumbo, y en La Fría, en el estado Táchira.

Controlan el contrabando de gasolina, el cobro de extorsiones a los contrabandistas de productos y combustibles que utilizan las trochas de la zona, y el tráfico de drogas hacia Venezuela.

Se calcula que Necoclí pagaba una nómina de un millón de dólares semanales, entre la estructura armada y su inmensa red logística que se calcula llegan a las dos mil personas.

En la red logística se mencionan informantes, traficantes, los que proveen gasolina, los que vigilan las trochas, los que mueven los vehículos, los que producen alimentos y los que cuidan fincas.

No me defienda compadre El hecho de haberse fotografiado, muy sonriente, con un grupo de criminales, que todo el mundo sabe que son asesinos en potencia y que son capaces de picar en pedacitos a un ser humano sin que se les arrugue un músculo de la cara, es, a todas luces, indefendible.

No obstante, el caradurismo parece no tener límites. Alberto Federico Ravell, director de comunicaciones interino del autoproclamado presidente, tras conocer que se había develado el asunto de las fotografías, sólo atinó a decir: “Todos los personajes reciben peticiones en cualquier acto, en cualquier sitio, en cualquier lugar, por muy apartado que sea de gente que se quiere tomar foto con ellos… Pienso que el presidente Guaidó no le pide la cédula de identidad a cada persona con la que se va a tomar una foto”.

Señaló que el “presidente” Guaidó, de haber sabido quiénes eran esos personajes no se hubiera tomado la foto.

Otro que se refirió al tema fue Carlos Vecchio, también integrantes del partido ultraderechista Voluntad Popular y quien funge como “embajador” de Guaidó ante Estados Unidos. En entrevista con W Radio dijo que las informaciones sobre una supuesta colaboración del líder del Parlamento venezolano con el grupo narcoparamilitar colombiano son “falsas”.

“Yo tuve la oportunidad de ver al presidente Guaidó en Colombia cuando se celebró la cumbre de Lima y nada de eso me lo mencionó. Más bien me dijo que fue muy riesgoso (el paso a Colombia) y que no fue fácil cruzar la frontera. Primera vez que yo escucho esto, de lo que conversamos sobre su salida en ningún momento me dijo que tuviera ayuda de grupos irregulares, entonces no creo que esa versión sea ajustada con la realidad”, dijo Vecchio.

“No existe ninguna vinculación del gobierno interino de Juan Guaidó con ningún grupo paramilitar, guerrillero. Cero, cero. Nosotros hemos dado muestras claras de la posición firme que hemos tenido contra la presencia de grupos armados ilegales en Venezuela“, agregó el líder opositor.

Juan Felipe Corzo, concejal de Cúcuta, quien acompañó el operativo de ingreso de Juan Guaidó a Colombia, dijo a El Espectador que las informaciones de una supuesta alianza entre el jefe del Parlamento venezolano y el grupo narcoparamilitar “no tienen fundamento”.

“Yo tengo conocimiento de que Guaidó venía desde Caracas en una camioneta Toyota azul con su esposa, Fabiana Rosales, y el chofer. En la población de Guaramito lo recibimos Roberto Marrero y yo, como representante del Concejo. En ningún momento notamos personas extrañas. Fue una operación en la que participaron pocas personas”, aseguró Corzo a este diario. Obviamente mentía. Las fotografías no fueron un montaje. Existen, son reales y las difundió nada menos que un periódico de derecha.

Pero ahí viene la defensa de Guaidó, quien al parecer no se sentía muy bien defendido y decidió salir el mismo al ruedo. Pero fue al revés. Puso la gran torta. No dijo ni sí, ni no, y ni siquiera todo lo contrario. Solo se limitó a preguntarse cómo había hecho Diosdado Cabello para conseguir esa foto. “Veamos quién es el que tiene los contactos con esa gente. Pregúntenle a Diosdado Cabello cómo consiguió las fotografías”, dijo Guaidó y no hubo un solo periodista que le dijera “disculpe, señor diputado, las fotografías no las hizo públicas el señor Cabello, sino que fueron publicadas por el diario El Espectador, en un amplio reportaje de una página entera”.

Ciudad Ccs /Wilmer Poleo Zerpa