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El buque insignia llega a puerto feliz

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LIMA.— El boxeo cubano no cumplió, sobre cumplió en los Juegos Panamericanos Lima 2019, tras llevarse ocho de diez medallas de oro posibles y poner a sus diez representantes con diademas en su cuellos, en un torneo continental que contó con una gran calidad técnica, reflejo de la fortaleza de este deporte en el continente.

El jefe del colectivo de entrenadores Rolando Acebal, ponderó a todos sus muchachos por el torneo que han realizado y tuvo palabras de elogio para Osvel Caballero, el hombre que menos opciones de medallas presentaba.

«Aquí vino lo mejor de América, tomamos esta lid con mucha cautela, pero hicimos previamente un pronóstico de siete fajas doradas, porque sabemos de la disposición de los púgiles nuestros. Ahora toca una semana de descanso, pero enseguida volvemos al entrenamiento, porque el Campeonato Mundial es en septiembre», comunicó Acebal.

Foto: Irene Pérez Acerca de las opciones de Cuba en ese Campeonato, el reconocido estratega prefirió la cautela y sugirió esperar a los próximos días cuando hagan el estudio de los rivales y entonces dar a conocer los objetivos del boxeo cubano en la fiesta planetaria que tendrá por escenario a Rusia

El hombre que menos opciones tenía de ganar un oro para Cuba se vistió de largo y dorado en la noche de este viernes. El coliseo Miguel Grau en la localidad del Callao fue testigo de la consagración del mayabequense Osvel Caballero en los 56 kg. La nueva figura internacional por Cuba en la categoría de los pesos gallos fue demoledor ante el estadounidense Duke Ragan, quien no pudo hacer mucho contra él.

Hay que reseñar que el combate fue de campana a campana para Caballero, quien trabajó con aplomo e inteligencia desde la larga distancia, neutralizando la ofensiva del subcampeón del mundo en 2017. La victoria por unanimidad es doblemente bienvenida, ya que este muchacho tuvo el camino más complicado para triunfar en Lima, contando desde el clasificatorio continental de Nicaragua cuatro meses atrás, donde se fue sin medallas.

Foto: Irene Pérez «Este ha sido el mejor torneo en mi corta carrera deportiva. Acá en Lima tuve un calendario difícil, pero encontré la forma para sobreponerme a todos los hombres con quienes combatí en el ring. Gané porque me he preparado muy bien en el último par de años. En esta final creo que la clave estuvo en la velocidad de golpeo que desarrollé todo el tiempo», acotó Caballero.

La segunda y última pelea entre cubanos y estadounidenses la regalaron Andy Cruz y Keyshawn Davis, en los 64 kg. El primer asalto fue intenso y de buen boxeo. Para la segunda campana los dos aumentaron las acciones con golpes frontales, pero Andy puso el extra y combinó mejor, lo que le permitió sacar una ventaja que supo conservar con inteligencia y manejando con acierto las entradas y salidas durante el tercer asalto, hasta sacar el 4-1 final.

«Empecé un poco suave, lo que le permitió a Davis conectarme buenos golpes, pero yo estaba bien preparado y solamente después del segundo asalto desencadené mi boxeo habitual. Desde ya empiezo a mentalizar todo el trabajo de entrenamiento que tengo que hacer para arribar en óptimas condiciones a los Juegos  Olímpicos de Tokio», dijo el ligero-welter matancero.

Foto: Irene Pérez En la velada fue gratificante observar la buena forma boxística que exhibió Arlen López en los 75 kg. Sus swines y rectos lanzados desde la media y larga distancia llegaron sin mucha dificultad a la anatomía del brasileño Hebert Carvalho.

El guantanamero trabajó con astucia, supo que su rival tiene carencias técnicas notables a pesar de poseer gran disposición para combatir, por lo que era solo cuestión de llevar la iniciativa y no dejarse sorprender. La sonrisa de Arlen por 5-0 devuelve la confianza a la afición que tanto disfruta del potencial del muchacho de la tierra del Guaso.

Foto: Irene Pérez La cuarta medalla dorada de Cuba llegó de la mano de Erislandy Savón (91 kg), quien recibió un injusto premio de los jueces por 4-1. Tanto la mayor parte del público congregado en el coliseo Miguel Grau, como la prensa acreditada para cubrir la gran final observó el triunfo del ecuatoriano Julio César Castillo. El sudamericano fue más explosivo, accionó en todo momento la iniciativa y se le vio llegar con mayor claridad ante un Savón un tanto pasivo y amarrado en soltar sus golpes. Fue un final gris para despedir el boxeo masculino en los juegos.

«Ellos dos se conocen han peleado mucho, y no es de sorprender la buena pelea que Castillo hizo ante Savón. En la base de entrenamiento que nosotros hicimos en Ecuador semanas atrás, él estudió al detalle a Erislandy», finalizó Acebal.

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